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martes, 3 de febrero de 2015

España vuelve al crecimiento económico ¿De qué modo vamos a repartir el dividendo?

España vuelve al crecimiento económico en año electoral ¿Cómo repartirá su partido el beneficio del crecimiento?

Efecto Mateo: "al que más tiene se le dará más"




Vivimos en un país extraño donde políticos y periodistas parecen empeñados en discutir en los medios de comunicación de masas sobre los datos que ya son pasado o en predecir lo que sucederá en el futuro en vez de debatir sobre lo que podemos hacer hoy para que tengamos un futuro mejor. En este blog nos proponemos esto último con la esperanza de que el cuerpo electoral del que formamos parte vaya aprendiendo a dejar de lado las discusiones estériles y a formular las preguntas que realmente importan. En este año en que todos los españoles estamos convocados a votar al menos en dos ocasiones, y en Andalucía o Cataluña por tres veces, lo que necesitamos conocer es de qué manera se proponen actuar los aspirantes a representantes políticos y qué garantías nos pueden ofrecer de que harán lo que dicen y no cualquier otra cosa.

Reconociendo algunos hechos tras lo peor de la crisis económica


Es un hecho que tenemos un nivel de desempleo en el entorno del 25%, que entre los jóvenes llega al 50%. España ya era un país con un nivel de pobreza y desigualdad relativamente alto antes de la  crisis, ahora es uno de los líderes de Europa en estos conceptos. Es un hecho que los salarios de la mayoría que conservan un empleo han disminuido y las condiciones laborales de han deteriorado para los trabajadores. Durante la crisis se consideró prioritario salvar al país de la catástrofe financiera y se dedicaron ingentes cantidades de recursos a sanear el sistema bancario. Recursos que se obtuvieron recortando el gasto social y subiendo los impuestos. No vamos a discutir sobre el pasado. Esto es lo que se hizo y tal vez no había mucho margen para hacer otra cosa. El resultado es que durante la crisis se ha producido de forma manifiesta lo que se conoce como "efecto Mateo", por la conclusión que saca el evangelista de la parábola de los talentos: "al que tiene se le dará más y tendrá en abundancia, pero al que no tiene se le quitará aun lo que tiene".

Pero también es un hecho que después de varios años de contracción de la economía España vuelve al crecimiento. Ha tenido crecimiento durante el 2014, todavía débil pero se ha creado empleo. También es verdad que una parte importante del empleo creado es temporal o a tiempo parcial, con remuneraciones que no alcanzan el umbral de la pobreza. Es lo que hay. El año 2015 promete ser mejor, cabe esperar que se creen más puestos de trabajo y que aumente la recaudación fiscal. Esto significa que los gobiernos recuperan cierto margen para hacer cosas positivas que benefician a los ciudadanos. Pero según lo que hagan benefician a unos ciudadanos más que a otros. Lo que digan que van a hacer no importa mucho realmente si podemos ver el resultado de lo que hacen. El gobierno actual ya decidió qué quería hacer con su margen de maniobra. Diseñó una reforma del IRPF para devolver el dinero a la gente y usted no tiene más que mirar en su nómina de enero y compararla con la de noviembre para saber más o menos cuanto de más va a cobrar cada mes. Si usted gana 60.000€ brutos al año o más notará que cobra 200€ más al més, o más. Si usted gana en trono a 40.000€ brutos al año habrá notado que cobra unos 40€ más al mes. Si gana 25.000€ al año no estoy seguro de si habrá notado algo. Si gana unos 12.000€ al año creo que sí lo habrá notado porque debe ganar al menos 20 o 30€ más al mes. Y si no tiene ningún sueldo, pues no habrá notado nada. Bueno, sí, que cuesta algo menos llenar el depósito de la gasolina. El ministro de Hacienda ha calificado esta reforma como una reforma que beneficia sobre todo a los trabajadores de salarios más bajos. Pero si tenemos en cuenta que durante la crisis la mayor subida de impuestos se realizó en el IVA, que paga todo el mundo por igual cuando compra cualquier cosa, tanto si gana 60.000€ como si no gana nada... el resultado se parece mucho al efecto Mateo "al que tiene se le dará más y tendrá en abundancia, pero al que no tiene se le quitará aun lo que tiene".

Entonces ¿Cómo repartirá su partido el beneficio del crecimiento?


Sabemos lo que está haciendo el partido en el gobierno. Es preciso reconocer que esto es lo que dijo que haría cuando se presentó a las elecciones de 2011. Lo está haciendo tarde, pero lo está haciendo. Si usted gana menos de 40.000€ y votó al Partido Popular igual se le está quedando cara de idiota, pero es lo que llevaba en el programa electoral. Ahora habría que preguntarles si van a seguir por esta línea. Y a mí me gustaría saber qué piensan hacer el resto de partidos con aspiraciones de gobierno.

Si reclamamos para España un lugar en Europa y nos queremos parecer a un país europeo medio, que significaría mejorar bastante lo que tenemos, nos tenemos que comparar con ellos y tratar de mejorar en lo que estamos peor. No hay duda de que en lo que se refiere a política fiscal y de protección social nuestro sistema es menos redistributivo, tiene muy poca progresividad efectiva. También podemos decir que nuestro sistema fiscal es menos transparente y facilita más el fraude, tanto en el IRPF, como en el IVA, Y en cuanto a política social es evidente que tenemos un desempleo muy por encima de la media europea, una política de gatantía de rentas ridículamente pequeña (prácticamente sin compromiso del Estado) y una política de ayuda a la infancia también muy escasa y alejada del promedio europeo. En estos dos últimos aspectos no es que España haya retrocedido en el Estado de Bienestar, es que nunca lo alcanzó. Y no lo alcanzó porque durante los anteriores periodos de prosperidad ninguno de los Gobiernos del Estado que ha habido en España desde 1977 hizo realmente nada en serio para reducir la pobreza, ni para mejorar la ayuda económica a las familias con hijos. Así se explica que tengamos uno de los mayores niveles de pobreza y una de las tasas de fecundidad más bajas. Lo que sí han hecho es decirnos que como las tasas de fecundidad son muy bajas hay que reducir las pensiones... ¿No séría mejor ayudar a los jóvenes que quieren tener hijos? Esto último es lo que hicieron en Suecia y en Francia y les ha ido muy bien.

Estas son las preguntas para los partidos:

¿Qué van a hacer en concreto para reducir la pobreza?

¿Cómo piensan reducir el desempleo?

¿En qué medida van a aumentar el apoyo económico a las familias y de qué manera?

No son preguntas de derechas ni de izquierdas. En los países al norte de los Pirineos existen políticas claras para tratar de responder a estos problemas que se reconocen como problemas importantes a lso que hay que hacer frente. Las respuestas a estas preguntas sí pueden ser diferentes dependiendo de la orientación ideológica de cada cual. Pero yo me conformaría para empezar con que se reconociese que estos problemas son importantes y un partido serio no puede presentar un programa electoral que no proponga soluciones creibles para estos problemas.

Si Esepaña recupera el crecimiento, ha llegado el momento de que nos digan cómo van a utilizar el pequeño margen de maniobra política que tienen.

Rafael Pinilla

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Una propuesta de Renta Básica de Ciudadanía que podemos tener en España en 2015

Sobre la viabilidad política de la Renta Básica de Ciudadanía en España (I)

martes, 27 de enero de 2015

Sobre viabilidad política de la RBC (II): La viabilidad estratégica

Sobre viabilidad política de la RBC (II): La viabilidad estratégica

(Este es el segundo post de una serie de 5 sobre viabilidad política de la RBC. Si quieres leer la serie empezando por el primer post puedes hacer clic aquí)

La viabilidad política requiere mayoría en el parlamento

Dificultades para la viabilidad estratégica


Para que una propuesta de RBC sea alcanzable es necesario, en primer lugar, que la propuesta pueda ser apoyada por una coalición de agentes políticos y sociales. Más específicamente, es necesario que sea apoyada por uno o más partidos políticos con capacidad real de lograr una mayoría parlamentaria suficiente. Esto es algo que no ha sucedido en la práctica en ningún país europeo y es difícil que suceda con propuestas de RBC puristas (renta básica no condicionada, como derecho universal e individual), que resaltan los aspectos más innovadores y lógicamente se perciben como radicales por políticos tradicionales y ciudadanos de a pie.

Con frecuencia los defensores del concepto de RBC hemos celebrado el logro del apoyo político explícito de grupos y partidos minoritarios, pero la realidad es que en la práctica se ha tratado de un apoyo muy poco útil y puede ser, de hecho, contraproducente. Los grupos minoritarios saben que no arriesgan nada haciendo promesas que no tendrán que cumplir, porque no van a encabezar ningún gobierno. En su visión más optimista podrían formar parte de una coalición, pero entonces será fácil dejar de lado el compromiso con la propuesta al negociar el pacto de gobierno. 

Lo peor es que los partidos minoritarios tienden a resaltar los aspectos más radicales y “revolucionarios” de la propuesta. Los aspectos radicales son del gusto del electorado más extremista, pero tienen dos efectos adversos muy indeseables para el progreso de la idea. Primero, porque generan el rechazo de la mayoría. Segundo, porque hacen muy difícil que los partidos políticos parlamentarios con opciones reales de gobierno se manifiesten a favor de la propuesta por temor a ser identificados como radicales. 

La RBC es una idea brillante y por ello no resulta demasiado difícil encontrar dentro de los partidos mayoritarios a personas inteligentes que entienden la idea y les gustaría apoyarla, pero pronto se dan cuenta de que al defender la idea en público pueden ser identificados con una idea que apoyan partidos políticos extremistas, lo que es muy peligroso para hacer carrera política dentro de un partido político relevante. Así, en el caso español la propuesta de la Renta Básica ya fue apoyada explícitamente en el pasado por partidos políticos como Eusko Alkartasuna, Esquerra Republicana de Cataluña, Iniciativa por Cataluña-Verds, además de por varios grupos de extrema izquierda extraparlamentaria. Algunos de estos partidos promovieron iniciativas legislativas en favor de la RB en el parlamento nacional o en parlamentos autonómicos. Ninguna de estas iniciativas tenía posibilidad alguna de prosperar porque para cualquier partido en el gobierno hubiera sido suicida votar a favor.  

Por otra parte, si un grupo político minoritario que apoya la RBC mejora sus expectativas de voto, pronto tenderá a desprenderse del compromiso con la RBC. Es bastante raro que un grupo político que apoya la RBC gane rápidamente cuota electoral, pero es justamente lo que ha pasado en España durante 2014 con el fenómeno de Podemos. Podemos incluyó en su programa al parlamento europeo, en mayo de 2014, una propuesta de RB bastante radical (o sencillamente poco meditada). A medida que sus expectativas de voto mejoraban ha visto la conveniencia de distanciarse de su antigua propuesta y sólo 6 meses después de las elecciones al parlamento europeo, en el borrador de programa económico presentado en noviembre de 2014, ya no se habla de Renta Básica sino de garantizar una Renta Mínima. Esta observación no pretende ser una crítica. Es el comportamiento que cabe esperar de una formación política con conocimientos elementales de marketing político que se comporta de forma inteligente adaptándose a las circunstancias cambiantes. Probablemente los analistas políticos de Podemos han llegado a la conclusión de que el término "Renta Básica", que se asocia inevitablemente a la propuesta incluida en el programa al parlamento europeo, resulta poco útil para sumar votos y puede en cambio generar rechazo. 

Cómo mejorar la viabilidad política estratégica de una propuesta de Renta Básica de Ciudadanía



Es evidente que no podemos garantizar una Renta Básica de Ciudadanía de un día para otro. El coste económico no es tan alto como se dijo, pero sigue siendo grande y se requiere una aproximación gradual. También es evidente que una vez que la idea de la Renta Básica se asocia a grupos políticos de extrema izquierda o a una propuesta electoralista formulada en términos imposibles sería políticamente suicida aferrarse a ella. Un partido con aspiraciones de gobierno no debería hacerlo. 

Si queremos tener alguna vez un sistema eficaz de garantía de rentas en España, que reúna las mejores virtudes de la idea de la Renta Básica de Ciudadanía, es imprescindible reformularla hacia una propuesta de garantía de rentas que pueda ser aceptada por la mayoría del arco parlamentario. Y parece evidente que el único modo de lograr esto es buscar el consenso político y el compromiso general para establecer políticas de garantía de rentas menos radicales que la RBC. Un camino transitable a la Renta Básica de Ciudadanía no puede ser demasiado corto. Pero sí podemos aspirar a que las políticas de consenso sirvan como "escalones intermedios". Es decir, políticas que tengan sentido en sí mismas, y además sirvan como pasos que nos acercan a un modelo de garantía de rentas más eficaz, con algunos de los rasgos más interesantes del concepto de renta básica. Este tipo de estrategia es la que venimos defendiendo en España, con algunos matices diferenciados, José Antonio Noguera, Luis Sanzo y yo mismo

¿Qué políticas de garantía de rentas podrían concitar consenso general y servir de paso intermedio hacia un sistema completo de Renta Básica de Ciudadanía? Podemos proponer al menos las siguientes: 

1. Mejorar el actual sistema de Rentas Mínimas (RM) de las Comunidades Autónomas. El sistema actual es muy escaso, tiene un alcance muy reducido y no resulta equitativo. Con la excepción del País Vasco y Navarra el alcance del sistema apenas llega a una fracción mínima de los hogares que la necesitan. La carencia de un sistema estatal de garantía de rentas es uno de los mayores defectos del sistema de protección social español. Ningún partido político sensato con aspiraciones de gobernar puede negar esta evidencia. Sin duda, la defensa de una Renta Mínima Garantizada (RMG), condicionada a la necesidad económica familiar, puede recibir mucho más apoyo político que una propuesta de RBC pura. De hecho, varios estatutos de autonomía como el de Cataluña o la Comunidad Valenciana incluyen en su articulado el derecho de los ciudadanos a la garantía de una Renta Mínima y fueron aprobados con un amplio consenso político. Por tanto, debería ser sencillo llegar a acuerdos sobre algunas de las mejoras. Dedicaremos un post específico a detallar las mejoras que son necesarias, pero podemos adelantar algunas de las más evidentes: 

- El Estado debería garantizar un mínimo igual para todos los ciudadanos de España, aunque luego las CCAA puedan mejorar el nivel de garantía con sus recursos propios

- Es necesario mejorar el alcance para que dé cobertura a una mayor proporción de la población que necesita ayuda. Para ello es necesario incrementar la dotación presupuestaria de estos programas por las CCAA, lo que en muchos casos sólo podrá ser posible con ayuda del Estado.

- Es necesario aproximar las cuantías de RM a los niveles de necesidad real de los hogares. 

- Es necesario mejorar la transparencia y la información sobre la gestión de los sistemas de Rentas Mínimas para entender mejor qué funciona bien y qué aspectos hay que mejorar.

- Es necesario reformar los programas de inserción asociados para que funcionen como un recurso de ayuda para lograr empleo al que los beneficiarios tienen derecho en vez de funcionar como una restricción que limita el acceso a la RM. 

- Es necesario mejorar los procedimientos de solicitud y acceso a las Rentas Mínimas simplificando la tramitación, acelerando el proceso de concesión y mejorando el seguimiento de los beneficiarios. 

2. Mejorar la protección económica a la infancia garantizando una prestación económica universal a todos los menores de edad, empezando por las familias sin recursos. Este tipo de prestación es algo normal en Europa, salvo en los países mediterráneos, por lo que no debería de ser difícil alcanzar un consenso político. La extensión del derecho a todos los menores puede tener un coste económico elevado, por lo que habrá que establecer un plan de implementación gradual dando prioridad a los más necesitados. Parece de sentido común empezar por aquellas familias con hijos que se encuentran en las peores condiciones económicas. Se podría implementar de forma sencilla mediante una reforma en el IRPF. 

3. Garantía de una Pensión Básica Universal a todos los mayores que superan la edad oficial de jubilación. En este caso también debería ser fácil conseguir el consenso político. El modo de hacerlo sería mejorar el sistema de Pensiones No Contributivas de la Seguridad Social transformándolo en un sistema de Pensión Universal Garantizada por el Estado. Esta pensión básica universal debería ser compatible con realizar actividades de carácter remunerado. 

4. Remodelar el sistema de bonificación fiscal al empleo para mejorar los incentivos al trabajo de los trabajadores de bajos salarios. Se trata de otro elemento para el que debería ser fácil conseguir el acuerdo de todos los grupos políticos dado el nivel de desempleo existente en España y la precariedad de muchos de los empleos existentes. Existen modelos bien contrastados, con muchos años de experiencia en EEUU y en Gran Bretaña que podrían introducirse sin gran dificultad en España. Además de complementar el sistema de garantía de rentas tendría un impacto positivo en la economía en general.  El coste se vería atenuado por el ahorro en el subsidio de desempleo y por la mejora de la recaudación asociada al crecimiento económico inducido. 

Se pueden imaginar más medidas, pero con estas 4 es más que suficiente para empezar a debatir y encontrar consensos. Sobre todo porque extender cualquiera de estas medidas a todos los beneficiarios potenciales puede tener un coste elevado y requerir varios años para completarlo. Por tanto, quizá la pregunta más relevante sería ¿Por cuál de ellas deberíamos empezar? En próximos post intentaremos argumentar nuestra favorita, aunque es algo que deberán decidir los parlamentos de las CCAA o del Estado. 

En cualquier caso se trata de 4 medidas políticas sencillas, nada radicales, que están extendidas de forma bastante amplia en países europeos o en EEUU y cualquier fuerza política parlamentaria podría apoyar. En cierto modo resulta sorprendente el subdesarrollo de estas políticas en España. Sin embargo, las cotas de pobreza y desigualdad alcanzadas en nuestro país exigen poner en práctica algunas de estas medidas. Por ello sería muy deseable ver este tipo de medidas como compromiso político en los programas electorales correspondientes a las múltiples citas electorales del año 2015

Rafael Pinilla

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miércoles, 21 de enero de 2015

El presidente de los Inspectores de Hacienda a favor de garantizar una Renta Básica a través del IRPF



El presidente de los Inspectores de Hacienda a favor de garantizar una Renta Básica a través del IRPF

Reseña del artículo publicado en El País

Julio Ransés Pérez Boga

En un artículo publicado en El País el 19 de enero JulioRansés Pérez Boga, Presidente de la asociación profesional de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE) (http://www.inspectoresdehacienda.org/ ) critica la estructura del actual impuesto sobre la renta (IRPF) reclamando: “Hay que transformarlo en un impuesto más simple y más neutral, que favorezca el empleo y la producción, y que sea más equitativo para que contribuya a reducir el déficit de pobreza y desigualdad.”

Para ello propone recurrir a la figura del Impuesto Negativo sobre la Renta (INR) que considera acertadamente como la formulación teórica más completa para actuar en todos estos ámbitos, es decir, para lograr un impuesto más sencillo y equitativo que favorezca el empleo y la producción al mismo tiempo que logra reducir la pobreza y la desigualdad. Explica de forma muy clara el funcionamiento del impuesto negativo mediante un ejemplo y sus principales ventajas. Hay muchos modos de aplicarlo, pero el principio es muy simple: todo el mundo haría la declaración del IRPF, incluso los que no tienen ingresos, y la Renta Básica Garantizada se aplicaría en forma de deducción en la cuota del impuesto. A las personas que tienen rentas por encima de una cierta cantidad les saldría en la declaración una cuota positiva a pagar que recaudaría el Estado, mientras que a las personas que tienen ingresos inferiores les saldría una cuota negativa que el Estado pagaría a los ciudadanos (por ello el nombre de Impuesto Negativo). 

Las principales ventajas que resalta Pérez Boga son las siguientes: 

-          Simplificación del sistema que permitiría eliminar el complejo sistema de bonificaciones y deducciones.

-          La Renta Básica Garantizada podría sustituir (al menos parcialmente) a la mayoría de subsidios y prestaciones para mantenimiento de rentas permitiendo reducir y simplificar la administración asistencial y los procesos de concesión de las ayudas.

-          Supondría un impulso al consumo al poner dinero en manos de los ciudadanos

-          Favorecería el empleo porque el INR recibido es compatible con el empleo y no crea los desincentivos típicos de los subsidios

-          Permitiría aceptar empleos de baja remuneración lo que puede ayudar a generar un mayor número de empleos con coste reducido para las empresas incrementando la competitividad

Aclara Pérez Boga que este tipo de impuesto, incluso aunque sólo tuviera un tipo impositivo, tendría una mayor progresividad que el actual IRPF de varios tramos (que apenas lo es en la práctica debido a las exenciones y deducciones). De hecho, los contribuyentes de más bajos ingresos serían los más beneficiados, los contribuyentes de rentas medias se quedarían más o menos igual y los contribuyentes de rentas más elevadas pagarían algo más aunque propone que no paguen más del 50%.


En cuanto a los inconvenientes del impuesto negativo comenta los siguientes:

-          El coste inicial puede ser elevado, por lo que requiere ajustarse con cuidado calibrando bien los parámetros para que sea económicamente viable

-          Requeriría establecer un férreo control del fraude ya que de lo contrario la ocultación de ingresos podría ser premiada con mayor transferencia de renta básica


Termina Pérez Boga comentando que: “Medidas de este corte harían innecesarias otras propuestas más arriesgadas, como la reestructuración de la deuda, que sí podrían dañar por muchos años la confianza de los inversores internacionales en nuestra economía y perder la oportunidad de alcanzar la ansiada recuperación económica.”

Nuestra opinión

Para cualquier estudioso de los sistemas de garantía de rentas es evidente que el Impuesto Negativo sobre la Renta (INR) está llamado a jugar un papel esencial en la gestión de la Renta Básica de Ciudadanía (RBC) como el elemento esencial de la integración de todos los sistemas de garantía de rentas. Es por ello que incluimos esta propuesta dentro de la estrategia para la implantación de la RBC en 2015. Además de las ventajas comentadas por Pérez Boga, el IRPF es una herramienta particularmente adecuada para la gestión de la garantía de rentas por los siguientes motivos: 

-          La potencia de gestión de la Administración Tributaria, que ya maneja los datos de millones de españoles y residentes extranjeros necesita pocas adaptaciones para la gestión eficaz de la RBC. La incorporación a las bases de datos de Hacienda de todos los solicitantes de la RBC no supondría ningún desafío para la AEAT.

-          El hecho de que para cobrar la RBC fuese necesario realizar la solicitud y declarar los datos de domicilio, convivencia e ingresos a la AEAT dejaría fuera del sistema de garantía de la RBC a todos aquellos que no desean ser “fichados” por dedicarse a actividades delictivas o encontrarse en situación irregular.

-          La gestión conjunta de las declaraciones de renta y de la RBC facilita enormemente el control de rentas y el ajuste de las cantidades a transferir en concepto de RBC en función de los ingresos y renta disponible de cada ciudadano. Por tanto, la RBC a recibir por cada persona estaría en función de la renta disponible y sus circunstancias de convivencia, pero no sería necesario esperar a la comprobación de los datos por hacienda sino que se transferiría la RBC en función de la declaración, como sucede con los impuestos. Por supuesto, las declaraciones estarían sometidas a posterior comprobación mediante procedimientos de inspección, pero hoy día existen medios muy eficaces para hacer este control de forma automática mediante cruce de datos administrativos.

-          Desde hace 2 semanas la propia Agencia Tributaria ha habilitado un procedimiento para adelantar mensualmente en forma de crédito fiscal las nuevas cuantías de deducción por hijo a cargo que se han introducido en la última reforma del IRPF y que se admite por primera vez que puedan ser cobradas como una forma de INR (si bien restringido al cumplimiento de una serie de condiciones). Sería muy sencillo habilitar un procedimiento de este tipo para “adelantar” buena parte del importe de la RBC a los beneficiarios pudiendo calcular con escaso margen de error las cantidades correspondientes en función de la renta declarada y las personas con las que se convive en el hogar.

-          Permitiría establecer algún mecanismo de autorregulación de la cuantía de RBC para asegurar que el sistema se mantiene dentro de lo económicamente sostenible sin comprometer la financiación del resto de los gastos públicos. Por ejemplo, se podría indexar la cantidad global de RBC máxima a garantizar en función de la recaudación fiscal efectiva mediante el propio IRPF (una forma de indexación adecuada que actuaría además como estabilizador automático de la economía sería ligar el crecimeinto de la RBC a la media móvil de la recaudación de los 4 años fiscales anteriores).

-          El hecho de que una parte de la recaudación del IRPF esté cedida a las CCAA y tengan éstas capacidad normativa permitiría realizar ajustes de la cuantía de RBC por CCAA, limitándose el Estado a garantizar un mínimo común para todos los ciudadanos del Estado y dejando para cada CCAA un margen de libertad para fijar la cantidad de RBC que consdieren más adecuada para el nivel de precios y de riqueza en cada CCAA.


En las próximas semanas dedicaremos nuevos artículos a tratar con más detalle las posibilidades que ofrece la figura del INR como medio de gestión de la RBC, ya que puede facilitar enormemente la implantación de la RBC y asegurar una gestión transparente, eficaz y económicamente sostenible.

Rafael Pinilla

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sábado, 17 de enero de 2015

La revista Basic Income Studies publica dos artículos sobre la Renta Básica en España

Publicado el último volumen de Basic Income Studies

Esta semana pasada se ha publicado en Internet el volumen 9 de la revista internacional de referencia sobre Renta Básica de Ciudadanía, la Basic Income Studies. Este volumen, que reúne el contenido de los dos números correspondientes al año 2014 incluye dos artículos, de un total de nueve, sobre la Renta Básica en España. Quizá es un síntoma de la relevancia que España tiene actualmente en el debate sobre la Renta Básica a nivel internacional. 

Comentamos brevemente el contenido de estos dos artículos, y más abajo la posible utilidad para el debate sobre el diseño de una estrategia viable para garantizar una Renta Básica de Ciudadanía en España. 

Sobre la factibilidad económica de la Renta Basica


El primero de los dos artículos comentados trata de la factibilidad económcia de financiar un modelo de Renta Básica y sus autores son Jordi Arcarons, Daniel Raventos y Lluis Torrens, profesores de la Universidad de Barcelona y del a U Pompeu Fabra (Feasibility of Financing a Basic Income, de Jordi Arcarons, Daniel Raventos Pañella y Lluís Torrens Mèlich). A partir de la muestra de declarantes del IRPF de Cataluña y mediante un modelo de microsimulación demuestran que sería factible financiar una Renta Básica Universal con un modelo fiscal de tipo único del 49%. Con este modelo aproximadamente el 70% de la población saldría beneficiada y sólo habría un 30% de perdedores, normalmente los más ricos. Una versión de este modelo puede obtenerse en castellano en el repositorio de documentación de la Red Renta Básica. Recientemente estos mismos autores han replicado este trabajo para el conjunto de España (excluidos País Vasco y Navarra) obteniendo resultados similares. 

Como cualquier ejercicio de microsimulación, este trabajo tiene la virtud de aproximarnos al volumen real de redistribución que puede implicar un modelo de Renta Básica Universal. Este tipo de ejercicio demuestra con claridad que en este momento existe suficiente dinero en la economía para garantizar una renta básica a todos los ciudadanos, incluso sin tener en cuenta el dinero que se mueve en la economía sumergida. Por otra parte hablar de un tipo impositivo único del 49% cuando el tipo máximo del IRPF en 2015 va a ser del 47% da una idea de la cantidad de recaudación que puede ser necesaria y de la dificultad política para explicar y aplicar en la práctica un modelo de este tipo. Estos resultados son en cualquier caso consistentes con hallados por otros autores que han utilizado técnicas de microsimulación aunque hayan utilizado muestras menores o datos de ingresos declarados en encuestas. Podemos concluir, por tanto, que "hay suficiente dinero en la economía", pero "este modelo no hay político capaz de promoverlo sin morir en el intento". A esta conclusión ya habían llegado Luis Sanzo y Rafael Pinilla en 2004. Por ello plantearon al cuestión de ¿Cómo podemos alcanzar los objetivos deseados de garantizar una renta de forma universal con un coste fiscal reducido y una estrategia de explicación y presentación del modelo que la sociedad comprenda y pueda aceptar? Y este es el propósito de este blog, seguir trabajando para encontrar la mejor respuesta a esta pregunta. 

Sobre coste de una renta que satisfaga las necesidades básicas


El segundo artículo tiene un enfoque diferente y ha sido publicado por profesores de la Universidad del País Vasco (A First Approach to the Cost of a Basic Social Benefit, de Noemi Peña-Miguel, J Iñaki De LaPeña Esteban y Ana Fernandez-Sainz). Se preguntan qué cantidad de renta es necesaria para satisfacer las necesidades básicas, para ello utilizan los datos de las encuestas de presupuestos familiares que no ofrecen datos de ingresos sino del gasto de los hogares. A partir de los datos de gasto hacen una estimación mediante un modelo econométrico que tiene en cuenta el gasto en productos básicos de los hogares y otras variables como tamaño del hogar, edad o tamaño de la población. Una versión de este trabajo puede encontrarse en castellano en la web de EuscomediaEn este caso los niveles de renta personal a garantizar son crecientes con la edad empezando por unos 4.000€ anuales, pero alcanzando los 12.000€ para personas en el entorno de los 65-70 años. Puesto que los niveles de renta a garantizar son en promedio muy elevados, de la multiplicación de estas cifras por el conjunto de la población salen cifras también muy elevadas del orden de 170.000 millones de € en el año 2010.

Un aspecto interesante de este trabajo es plantear la cuestión de la necesidad de establecer una metodología para definir el nivel de renta que se considera suficiente para cubrir las necesidades básicas. Sin embargo, el método utilizado, aunque aparentemente elegante desde el punto de vista técnico, obtiene resultados contraintuitivos, que contradicen la experiencia vital de las personas sobre la necesidad. Además, en el artículo no se comparan estos resultados con los que se obtienen en otros métodos como el de estimación de los umbrales de riesgo de pobreza (utilizado por EUROSTAT) o el interesante método vasco de estimación de los umbrales de pobreza que sin duda los autores conocen ya que citan profusamente a su autor (Luis Sanzo) en su artículo. Luis Sanzo ha venido utilizando en sus encuestas preguntas para estimar el nivel de renta que los ciudadanos consideran realmente necesario para vivir y lo que viene hallando de forma consistente desde hace 30 años es que los jóvenes tienen un nivel de percepción de la necesidad superior al de los mayores aunque su gasto efectivo puede ser inferior. 

¿De qué nos sirven realmente estos trabajos?


Estos dos trabajos, como mucho de lo que se publica en las revistas académicas, tienen en común la utilización de la técnica para responder a algún tipo de pregunta sencilla. Este tipo de enfoque es muy útil en general en ciencias naturales, donde es posible aislar preguntas simples relevantes y encontrar respuestas precisas valiosas. Cuando tratamos de ciencias sociales las técnicas estadísticas y econométricas pueden ser también muy útiles, pero es necesario ponerlos en la perspectiva y el contexto complejo de las realidades sociales. En el caso de una idea sencilla, pero de gran alcance político como la Renta Basica de Ciudadanía, decíamos en nuestra propuesta inicial que consideramos clave el concepto de ciudadanía.  La Renta Básica de Ciudadanía es un concepto "político" en el sentido de que sólo podemos entenderlo en relación con la comunidad política que lo sustenta, definida por un territorio, un sistema normativo y un poder político con capacidad de garantizar derechos y de exigir deberes. 

Puesto que estamos hablando de comunidades políticas españolas hemos de tener como premisa la necesidad de establecer un diálogo, debate o como se le quiera llamar con la percepción política que los ciudadanos tienen. Su percepción de la renta que es necesaria para vivir, de los impuestos que es razonable exigir y por tanto del contenido que la comunidad política está dispuesta a reconocer dentro del concepto de "garantía de rentas". Los cálculos de estos artículos tienen utilidad cuando los ponemos en el contexto actual. Nos sirven para tener una idea de las cantidades que estamos manejando y hacernos una idea de lo que no es posible o sí lo es, incluso pueden ayudar a clarificar qué conjunto de derechos y deberes tiene sentido social para conseguir un modelo de garantía de rentas eficaz y sostenible en el tiempo. Creo que nos ayudan a centrar el debate que queremos promover, orientado a sentar bases comunes y generalmente aceptadas para una estrategia que conduzca a la garantía de la renta básica. 

Por ejemplo, pensando en este tipo de trabajos, el profesor José Antonio Noguera opina que introducir hoy día en España el objetivo de la Renta Básica en un programa político sería suicida. Yo no soy de esa opinión, pero entiendo lo que quiere decir. Yo sostengo que es importante incluir el concepto de la Renta Básica como un objetivo ideal que ilumina el camino, aunque comparto con él la idea de que sería suicida incluir en un programa político, que en España es teóricamente un plan a 4 años, el compromiso de establecer una Renta Básica Universal individual y no condicionada al nivel de renta ni al deseo de encontrar empleo, que más o menos es lo que incluía el famoso programa de Podemos a las Elecciones Europeas de 2014.